En el clásico de Ghibli no hay un solo Totoro, sino tres: el gigantesco O-Totoro gris, el pequeño Chibi blanco y, en medio, el Chu-Totoro azul, que camina por el bosque con un saco repleto de bellotas. El del medio suele ser el favorito secreto, porque oscila maravillosamente entre lo adorable y lo pomposo.
El Mi vecino Totoro Peluche Beanbag Chu-Totoro te trae precisamente a este compañero azul como pequeño cojín para sentar, al estilo japonés otedama. El tejido de un azul intenso de puro algodón, la barriga blanca con las marcas de flecha bordadas y los grandes ojos saltones están hechos con mucho cariño. Gracias al relleno de la base, la manejable figura se mantiene estable sobre una estantería, un escritorio o el alféizar.
Para quienes quieren llevarse un trocito de bosque de Ghibli a su escritorio, sin bellotas de verdad en el equipaje. No crece hasta el cielo de la noche a la mañana como en la película, pero aun así hace cada día un poco más soleado ;)